Problema

Muchos de los problemas públicos más complejos y costosos para el país podrían disminuir de manera significativa si México hiciera del desarrollo pleno de la Primera Infancia una prioridad.

Esto se debe a que en los primeros años de la vida se define la forma de la arquitectura cerebral, se programan procesos metabólicos con implicaciones de largo alcance y se desarrollan las habilidades cognitivas, lingüísticas, motoras, socio emocionales y de autocuidado que definirán nuestra trayectoria de vida.

Pese a ello, la Primera Infancia y su pleno desarrollo no está presente de manera explícita y prioritaria en los planes de los distintos órdenes de gobierno y hasta ahora, en las agendas políticas de todos los candidatos a puestos de elección popular, solo son relevantes las acciones que buscan remediar los grandes problemas nacionales y no las que son claramente preventivas como son las dirigidas a la primera infancia.

Esto trae altísimos costos económicos y sociales.

El Pacto por la Primera Infancia

El Pacto por la Primera Infancia es la única iniciativa ciudadana que compromete a todos los actores de la sociedad a priorizar los derechos de la niñez temprana y así, solucionar desde la raíz, las problemáticas de impacto social que impiden el crecimiento de México.

La evidencia científica demuestra que invertir tanto en el bienestar como en el desarrollo de las niñas y los niños durante la Primera Infancia, genera un mayor retorno social y económico e incide en la productividad, la salud y en la formación de las futuras generaciones, esto se traduce en un mejor aprovechamiento escolar, mayor capacidad de aprendizaje, más productividad, mejores ingresos, menos enfermedades crónicas, menor propensión a conductas de riesgo y criminales, menor desigualdad y menor pobreza.

Nuestro presente y futuro como nación depende de garantizar los derechos de la primera infancia hoy. Es por ello que el objetivo del Pacto por la Primera Infancia es establecer un compromiso público entre el Próximo Presidente o Presidenta de México, la sociedad civil, las empresas y la academia para hacer de la primera infancia una prioridad nacional, mejorando de manera concreta los indicadores relacionados con los derechos de niños y niñas de 0 a 6 años.

La inversión a corto plazo será compensada por los beneficios a mediano y largo plazo: Un México más justo, equitativo, productivo y en paz.

El Pacto por la Primera Infancia está integrado por 300 OSC´s, empresas y fundaciones empresariales que trabajan con Infancia, Primera Infancia o que sus causas tienen origen en esta etapa de la vida.

Juntas ya logramos que el Pacto fuera firmado por los candidatos de Oaxaca en 2016 y del Estado de México en 2017.

En 2018, ¡Vamos por un Pacto Nacional!

Los 10 Compromisos del Pacto por la Primera Infancia

  • Disminuir a 45% el porcentaje de niños y niñas menores de 6 años que viven en pobreza.
  • Reducir a 9% la desnutrición crónica y a 17% la anemia en menores de 5 años y detener el aumento en la prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil. 
  • Incrementar la lactancia en la primera hora de vida al 75% y la lactancia materna exclusiva en menores de 6 meses a 45%.
  • Lograr que al menos 7 de cada 10 menores de un año reciban las vacunas que les corresponden.
  • Detectar de manera oportuna la discapacidad e incrementar en 20% la cobertura de educación y salud para los niños y niñas menores de 5 años con discapacidad.
  • Incrementar a 90 el porcentaje de niños con un desarrollo infantil adecuado, a 50% la cobertura de evaluación del desarrollo, y disminuir 10% las brechas de desarrollo entre ricos y pobres.
  • Asegurar que 3 de cada 10 niñas y niños menores de 3 años participen en programas de Desarrollo Infantil Temprano, y que el 80% de los mayores de 3 reciba educación preescolar de calidad.
  • Que 4 de cada 10 familias con niñas y niños menores de 6 años participe en programas de habilidades parentales/prácticas de crianza en cualquiera de sus modalidades.
  • Lograr el registro oportuno del 90% de los niños y niñas.
  • Avanzar en la erradicación de todas las formas de violencia contra la infancia al disminuir en 20% el maltrato infantil y en 50% la violencia sexual y los casos de desapariciones de niños y niñas menores de 6 años.

Condiciones estructurales para el cumplimiento de éstos.

  1. Incluir en el Plan Nacional de Desarrollo los objetivos y líneas de acción estratégicas necesarias para el cumplimiento de los compromisos  del Pacto.
  2. Establecer una Política para el Desarrollo Integral de la Primera Infancia basada en el principio del cuidado cariñoso y sensible a las necesidades de las niñas(os) que dé prioridad a la población en pobreza extrema,  precise los funcionarios que son titulares de las obligaciones y sus respectivas atribuciones, y detalle los mecanismos de coordinación necesarios entre sectores y órdenes de gobierno.
  3. Aprovechar los instrumentos de levantamiento de información con los que cuenta el estado mexicano y desarrollar las fuentes de información externa necesarias para el monitoreo periódico de cada uno de los indicadores del Pacto, asegurando al menos la actualización de la línea basal, la medición de medio término y la de cierre de la administración.
  4. Realizar las adecuaciones normativas y legales que se requieran y asignar en el presupuesto de egresos recursos visibles y suficientes a la Política para el Desarrollo Integral de la Primera Infancia y a las acciones y programas relacionados con el cumplimiento de las metas del Pacto.
  5. Reportar anualmente el avance en el cumplimiento de estos compromisos en el informe de gobierno. Durante la transición se establecerá una mesa de trabajo entre el equipo de Presidente Electo y los expertos propuestos por las organizaciones del Pacto, orientada a facilitar el cumplimiento de estas condiciones estructurales. Tras la toma de posesión será el Sistema de Protección de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes quien estará a cargo de dar seguimiento a las acciones emprendidas para dar cumplimiento a estos compromisos.

Durante la transición se establecerá una mesa de trabajo orientada a facilitar el cumplimiento de estas condiciones estructurales. Tras la toma de posesión será el Sistema de Protección de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes quien estará a cargo de dar seguimiento a las acciones emprendidas para dar cumplimiento a estos compromisos.